Vocera de la Toma Feminista de Derecho de la U. de Chile: “Este es un año clave para el movimiento”

Danae Borax explicó que el espacio es un movimiento convocado y organizado por las bases feministas de la facultad, en torno a una serie de demandas que - por su contenido - impactó y sobrepasó por mucho cualquier otra movilización pasada.

0
649

Un hito histórico recorre los edificios de la Universidad de Chile: la Toma Feminista de la Facultad de Derecho. Como su nombre lo indicada, es un movimiento convocado y organizada por las bases feministas de la facultad en torno a una serie de demanda que, por su contenido, impacto y profundidad, sobrepasan por mucho cualquier otra movilización que antes se hubiera planteado en este universidad o en otras.

El movimiento se levanta impulsado por una situación puntual de acoso sexual protagonizada por un importante profesor de la facultad, pero rápidamente se destapan una serie de carencias, medidas y arbitrariedades  por parte de la institución educativa, a la que las protagonistas responden con la toma.

Las aspiraciones son grandes aunque simples y justas: dotar a la universidad de los protocolos, normas y medidas necesarias para acabar con todo aquello que impide actualmente a las mujeres y disidencias desenvolverse libre e igualitariamente.

En la entrevista que realizamos a Danae Borax recorremos estos y otros tópicos relacionados con la toma, la organización de mujeres y las perspectivas del movimiento feminista en la actualidad.

(Primera Línea, PL) Hablemos de contexto de la toma… hubo ya una paralización el año pasado. 

(Danae, D) Hubo ya una paralización pero por motivos distintos. La verdad es que en ésta facultad, nuestra movilización es completamente histórica, nunca antes se había levantado una movilización caracterizada como feminista.

(PL) ¿Qué significa que se defina feminista?

(D) Significa varias cosas. Nuestro objetivo, en éstas circunstancias, no es tratar temáticas de feminismo como un “eje más” de la movilización, sino que plantear el feminismo como eje transversal, en el entendido que es una demanda del pueblo en su conjunto; es una demanda transversal a todas las mujeres; es contra la violencia que vivimos a nivel institucional en todas partes. Por ello, en ese sentido, la caracterizamos de frente como una toma feminista. 

Esto los planteamos pues, para nosotras, es un eje prioritario dentro de como se deben tratar todas las problemáticas de nuestra universidad, y en otras partes. Al fin y al cabo la fuerza de llamar a una toma “feminista”, tiene que ver en primer lugar con la centralidad que se le da al feminismo. En general, en prácticamente todas las movilizaciones, se ha dado una especie de “eje de feminismo”, “un eje de educación no sexista”, y hoy día nosotras estamos diciendo que no es un “eje”, sino que en realidad es una demanda transversal. Así como pedimos que el mercado salga de la educación, hoy estamos pidiendo que el patriarcado salga de las aulas. Es igual de central, y la movilización se concentra en eso.

En términos orgánicos también hay una diferencia importante, se asume como parte fundamental al interior de la organización de la toma las “asambleas de mujeres” lo cual también es algo que no había pasado. Si bien se ha dado que han existido asambleas de mujeres, nunca había pasado que fueran parte fundamental de la propia orgánica de toma, cobrando así una relevancia política completamente superior. Por ello, en resumidas cuentas, tenemos “asambleas de tomas”, “asambleas de escuelas” y “asamblea de mujeres”. Dentro de las asambleas de mujeres es donde se han dados las discusiones políticas más profundas. Aquello es muy importante puesto que significa asumir, al fin, que las vivencias de las mujeres y las disidencias son las que hay que escuchar principalmente.

(PL) ¿Cómo comenzó la toma? 

(D) La toma de levantó a partir de un caso puntual. Si bien no es el centro ni el fundamento de nuestra movilización, es importante mencionarlo: Hace 8 meses una estudiante denunció a un profesor muy importante de esta facultad, Carlos Carmona* fue denunciado por acoso sexual y laboral; La denuncia tardó 8 meses, cuando el protocolo establece entre 40 y 60 días de investigación. Por cierto, el protocolo señala que quién da curso a la investigación y establece la resolución final es el Decano -Es importante indicar que el profesor acusado posea afinidad política y personal con el decano del facultad- El Decano en enero, cuando ya estaba puesta la denuncia, revalidó a Carmona como Presidente de la Comisión de Evaluación de la Carrera Académica, esta instancia es sumamente importante en una universidad pública, pues es desde allí donde se define cual profesor pasa a titular o de asistente a profesor, etc. Esto produjo toda un efervescencia por el caso, en vista de que no se dio solución en el tiempo que habría comprometido (de palabra) el Decano. Esto da cuenta de otras cuestiones que también tienen que ver con lo que estamos reclamando, por ejemplo, la cantidad de poder que tienen los decanos frente a una denuncia de esta envergadura.

A partir de todo lo que rodea a este caso salen a la luz una serie de situaciones más. Por ejemplo, existen una serie de sumarios durmiendo en la oficina del Decano sin dar todavía curso a la investigación, precisamente de casos de acoso y abuso. Por ello justamente, lo que reclamamos es mucho más esencial, pues tiene que ver con la incapacidad, o falta de voluntad que ha tenido la institucionalidad para hacerse cargo de los problemas que vivimos como mujeres en la facultad. Todo parte de este caso en particular, pero nuestro problemas no es con el profesor únicamente, sino con la institución (aunque obviamente exigimos la destitución del profesor en cuestión).

(PL) ¿Cuáles son los ejes principales que tiene el petitorio de la toma?

(D) Nosotras trabajamos, en primer lugar, sobre los protocolos y reglamentos propiamente tal: modificaciones que consideramos se deben hacer en el “reglamento de ayudantes”; es necesario establecer claramente las facultades que pueden tener para evitar situaciones de abuso de poder; la disminución de poder a los decanos; la disminución de discrecionalidad, lo que quiere decir que sus resoluciones deben ser fundadas. Al fin y al cabo, el Decano tiene el poder de decidir si es que se comienza o no una investigación sumaria, sin siquiera tener que argumentar públicamente el “por qué”, lo que nos parece extremadamente problemático; Eso y una serie de cosas más que tienen que ver con el protocolo. También estamos exigiendo una “oficina centralizada” para toda la Universidad de Chile que pueda hacerse cargo de manera integral e interdisciplinaria del acompañamiento, denuncia y resolución de la misma, en tanto las medidas precautorias y previsionales que tengan que existir. Esto, en el entendido de que una oficina de tal nivel y con capacidad de atender a toda la universidad hoy no existe, dificultando mucho los procesos de denuncia, pues deja toda la carga a la denunciante. Es claro que falta voluntad política por parte de la universidad para hacerse cargo realmente de estos problemas y todo lo que significa.

En segundo lugar, trabajamos en medidas de prevención: Planteamos capacitaciones a toda la comunidad universitaria en torno a violencia de género, con cursos obligatorios en la malla curricular con perspectiva feminista, y una comisión triestamental que se ocupe de las medidas de capacitación y formación que se logren generar. Hay varios puntos más, como medidas de prevención para salud sexual, entre ellos la implementación de exámenes gratuitos para detectar infecciones de transmisión sexual. Es importante subrayar que la formación y las capacitaciones deben tener un carácter obligatorio, no pueden depender de la “buena onda” de profesores o profesoras que le interese asumir particularmente éstos temas.

Por último, también exigimos la aplicación del decreto “Mara Rita”, el cual permite reconocer la identidad de personas trans, tratándolos por su nombre social al interior de la universidad, junto con otras medidas que tienen que ver con la reintegración a la educación de un importante sector de la comunidad.

(PL) ¿Cuál ha sido la repuesta formal de la Universidad de Chile?

(D) Antes que todo aclarar que consideramos incompetente al Decano de la universidad. Nosotras estamos interpelando directamente a la rectoría al respecto. Por lo demás, no es solo porque consideramos incompetente al Decano para abordar éstas temáticas (debería estar inhabilitado de hecho), sino porque pensamos que los problemas que hay que resolver competen al conjunto de la comunidad educativa, son transversales. El decano, por cierto, se ha pronunciando únicamente para dar declaraciones a la prensa en torno a la toma, pero siempre tergiversando los objetivos de la movilización y deformando los relatos de la denunciante. Todo esto, por supuesto, con el objetivo de deslegitimar, por medio de la prensa y los medios de comunicación, los motivos de la paralización. Más allá de eso no han habido pronunciamientos oficiales.

Rectoría nos invitó a una reunión hoy (martes 2 de mayo), en la que solo se conversó, pero sin subsanar la mayoría de los problemas que nosotras presentamos; únicamente se nos dieron soluciones que consideramos “medias tintas”. Estamos esperando la repuesta formal, pues aún no llega. De todas formas tenemos citada a una asamblea masiva a nivel Universidad de Chile. En este espacio conversaremos mucho más sobre las interpelaciones concretas que realizaremos a la casa de estudios. Por ahora, nuestras apelaciones, no se han respondido más que en ésta reunión en especifico que se nos citó, donde no hubo ninguna repuesta clara, como ya indiqué.

(PL) ¿Cuál es la visión del resto del estudiantado de la Universidad de Chile respecto a la toma en particular y la reivindicación general? 

(D) Entre hoy y mañana se realizarán asambleas en casi todos los campus y facultades de la universidad para hablar del tema. La línea que se está levantando por parte del estudiantado es de apoyo a esta movilización, puesto que se considera necesario abordar todos estos problemas a nivel de universidad, y no solo de ésta, sino de todas las universidades del país y de los planteles educacionales; como, por supuesto, también por el conjunto de todas las mujeres de la sociedad. De hecho, vino una compañera de la Universidad Austral, actualmente en toma por la misma situación a compartir sus experiencias. También han venido desde otras universidades a reunirse con nosotras, en vista, por puesto, que la movilización se encuentra abierta a quien quiera articularse en torno a ésta importante lucha.

Nuestra movilización es realmente muy transversal, pues en el fondo no tiene que ver con una situación puntual sino en el cómo se ha hecho cargo la institucionalidad de los problemas que vivimos hoy en día las mujeres, y las barreras concretas que tenemos para desarrollarnos en los espacios educativos.

(PL) ¿Ven la posibilidad concreta de llevar la movilización más allá de la Universidad de Chile?

(D) Vemos claramente las posibilidades, pero además también es nuestra intención. Desde el primer momento hemos dicho que no podemos estar limitadas a que esto fuera una situación que solo pase acá. Nosotras nos vemos permanente expuestas.

Hoy, desde una universidad pública tenemos la posibilidad, por último, de movilizarnos en torno a la temática. Otras universidades no tienen la misma posibilidad. Por ello hacemos la invitación a todas las compañeras a buscar articularse de la forma que puedan, a venir a la toma, a ponernos de acuerdo, a interpelar a quien tengamos que interpelar, y por supuesto: que caiga quien tenga que caer. Todos nuestros esfuerzos están puestos hacia allá desde la toma.

(PL) ¿Cuáles son las perspectivas de la movilización en éste momento?

(D) Hay ciertas cuestiones que van a ser fundamentales, entre ellas un encuentro bi-estamental con funcionarias que tiene como objetivo recoger sus demandas para incorporarlas dentro del petitorio. También tenemos la asamblea de mujeres de la universidad, allí estamos poniendo todo nuestro esfuerzo para que sea el espacio donde sinteticemos la distintas demandas: no estamos dispuestas a seguir quedándonos calladas. Vemos la emergencia que existe en otros lugares, como la Universidad Austral y la Universidad Católica de Temuco, que están en paro por las mismas situaciones. Estamos poniendo nuestro esfuerzo en avanzar hacia una movilización lo más transversal posible, ojalá nacional.

Hacemos un llamado a todas la mujeres a movilizarse, este es un año clave para el movimiento feminista. Debemos luchar por derribar todas las barreras que no nos permiten desarrollarnos libremente desde todos los espacios como mujeres. Ahora es el momento.

Tomado de Equipo Primera Línea, Santiago

Viernes 4 de Mayo


*CARLOS CARMONA SANTANDER, abogado. Cursó sus estudios superiores en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Es profesor de Derecho Administrativo y de Responsabilidad Extracontractual del Estado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. También es profesor del Magíster de Derecho Constitucional de la Universidad Católica de Chile. Fue Subsecretario General de la Presidencia (1999-2000). Entre los años 1994 y 1999, y los años 2000 y 2009, fue Jefe de la División Jurídica del Ministerio Secretaría General de la Presidencia. Desde el mes de abril de 2009 se desempeña como ministro del Tribunal Constitucional. Extraído desde: http://www.derecho.uchile.cl/archivo/secretaria-de-estudios/54235/curriculum-carlos-carmona-santander

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here